martes, 13 de mayo de 2008

Novato

Hola a todos:
Como primera entrada en un blog debería decir algo despampanante...pero por hoy (y a modo de ensayo ya que son mas de las 2 de las mañana en Rosario, Santa Fe, Argentina) les mando un cuento bastante conocido de Augusto Monterroso acerca de la autenticidad -y de como escribir una buena historia en solo 30 lineas mas o menos-.


La rana que quería ser una rana auténtica

Augusto Monterroso
Había una vez una rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena rana, que parecía pollo.



Hasta la proxima entrada.

2 comentarios:

La Merello dijo...

Ariel ,siempre el comienzo es solo el principio ,,todavia queda tanto por mostrarrr!! ..aqui te dejo la direccion de mi blog a modo depara adhesión www.titangorock.blogspot.com

y que sigan los exitos Alejandra Merello

Analía Pascaner dijo...

Felicitaciones por la iniciativa, querido Ariel. Bienvenido al mundoblog.
Te mando un cariño
Analía